sábado, 18 de noviembre de 2017

18 de noviembre: Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo

El 18 de noviembre la Iglesia celebra la dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo, templos en Roma que contienen los restos de estos dos grandes apóstoles del cristianismo, símbolos de la fraternidad y de la unidad de la Iglesia.


Según la tradición, el martirio de san Pedro tuvo lugar en los jardines de Nerón en el Vaticano, donde se construyó el Circo de Calígula y se afirma que fue sepultado cerca de ahí. Algunos autores sostienen que en el 258 se trasladaron temporalmente las reliquias de San Pedro y San Pablo a una catacumba poco conocida llamada San Sebastián a fin de evitar una profanación, pero años después las reliquias fueron trasladadas al lugar en que se hallaban antes.

La Basílica de San Pedro en el Vaticano fue construida sobre la tumba del Apóstol. En el año 323 el emperador Constantino mandó a construir ahí la Basílica dedicada al que fue el primer Papa de la Iglesia.

En 1506, el papa Julio II inauguró la nueva basílica proyectada por Bramante. Rafael, Miguel Ángel y Bernini, famosos artistas de la época, trabajaron en ella plasmando lo mejor de su arte. La construcción duró 120 años. La actual Basílica de San Pedro se empezó con el papa Nicolás V en el 1454 y fue terminada por el papa Urbano VIII, quien la consagró un 18 de noviembre de 1626. Fecha que coincide con la consagración de la antigua Basílica. El altar mayor fue construido sobre el sepulcro de Pedro.

La Basílica de San Pedro mide 212 metros de largo, 140 de ancho y 133 metros de altura en su cúpula. No hay templo en el mundo que le iguale en extensión.

El martirio de san Pablo tuvo lugar a unos 11 kilómetros del de san Pedro, en Aquae Salviae (actualmente Tre Fontane), en la Vía Ostiense. El cadáver fue sepultado a tres kilómetros de ahí, en la propiedad de una dama llamada Lucina.

La gran Iglesia de San Pablo Extramuros fue construida principalmente por el emperador Teodosio I y el papa León Magno. En 1823 fue consumida por un incendio. Se reconstruyó, haciendo una imitación de la anterior y fue consagrada por el papa Pío IX el 10 de diciembre de 1854.

La Basílica de San Pablo Extramuros es, después de San Pedro, el templo más grande de Roma. Bajo las ventanas de la nave central y en las naves laterales se encuentran los retratos en mosaico de todos los Papas desde San Pedro hasta el actual, el Papa Francisco.

La devoción a los santos: Jesucristo es el único mediador pero todos podemos ser intercesores

Si Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres ¿Por qué le pedimos a los santos?

La devoción a los santos es uno de los temas por los que más somos criticados lo católicos. Nuestros hermanos separados (y muchos católicos dentro de la Iglesia) no terminan de entender el por qué de este tipo de devociones y suelen mencionar este pasaje de la Biblia:

“Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” (1 Timoteo 2,5).

Al leer este pasaje surge la siguiente pregunta: Si Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres ¿Por qué le pedimos a los santos?

Jesucristo, el único mediador entre Dios y los hombres

Muchos creen que los católicos hacemos mal en pedir a los santos que recen por nosotros porque no entienden bien en qué consiste la mediación de Jesús. Por eso debemos conocer el contexto judío en el que vivió Jesús.

Israel, el pueblo de Jesús, tenía un rito con las siguientes características:

– Era el rito principal de la Antigua Alianza.
– Tenían un sumo sacerdote.
– El sumo sacerdote entraba una vez al año al lugar santísimo del templo.
– El sumo sacerdote ofrecía la sangre de un cordero sin mancha para el perdón de sus pecados y los de todo el pueblo de Israel.
– Por eso el sumo sacerdote era el mediador entre Dios y el pueblo de Israel.

Pero con la muerte y resurrección de Jesucristo se establece una Nueva Alianza con estas características:

– Jesús hace perfecto el rito de la Antigua Alianza.
– Jesús es el nuevo sumo sacerdote.
– Jesús asubió a la cruz como sumo sacerdote y víctima.
– Jesús murió en la cruz como verdadero Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
– Por eso Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres.

Como pueden notar en este breve paralelo (que está explicado en los capítulos 9 y 10 del libro de los Hebreos), la mediación de Jesús es sacerdotal y no tiene que ver con llevar recados de los hombres para Dios. Esto otro es intercesión.

Mediación de Jesús vs Intercesión de los Santos

Como ya hemos explicado, la mediación única de Jesús es sacerdotal y tiene que ver específicamente con la perfección del antiguo rito con el derramamiento de su sangre, sangre de la alianza nueva y eterna.

¿Cómo entendemos entonces la intercesión de los santos? Un intercesor es todo aquel que reza para que Dios se compadezca de otra persona.

Todos podemos ser intercesores; de hecho, el pasaje bíblico más usado por los protestantes para decir que la intercesión no es bíblica en realidad comienza así:

“Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador“, (1 Timoteo 2,1-3).

En la Biblia hay numerosos ejemplos de personas santas que intercedieron por sus hermanos:

– En Génesis 18, 23-33 Abraham intercede por Sodoma.
– En Romanos 15,30 San Pablo le pide a sus hermanos que recen por él.

Si en vida rezaban por sus hermanos ¡cuánto más en el cielo que están frente a Él!
Por eso podemos dirigirnos con confianza a nuestros hermanos los santos para pedirles que nos ayuden rezando por nuestras necesidades.

Conclusión: Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres, y todos podemos ser intercesores.

viernes, 17 de noviembre de 2017

El Papa Francisco da una idea para el domingo de la Jornada Mundial de los Pobres: invitar a una persona pobre a comer a casa


Este domingo la Iglesia celebra por iniciativa del Papa Francisco la I Jornada Mundial de los Pobres, que le fue inspirada durante la conclusión del Jubileo de la Misericordia, donde recibió a personas necesitadas.

Por todo el mundo se están organizando actos de todo tipo para esta jornada. También en el Vaticano se están organizando numerosos actos. El central será una misa presidida por el propio Pontífice en la que participarán 4.000 pobres llegados de todo el mundo. Posteriormente 1.500 almorzarán con Francisco en el Aula Pablo VI.

"A nuestra mesa como invitados de honor"

Ya durante la convocatoria el Papa habló a todos los católicos de realizar gestos concretos con las personas pobres durante este domingo. Y él mismo hace una propuesta. Por ejemplo, invitarlos a “nuestra mesa como invitados de honor”.

Francisco dijo en aquel mensaje “si en nuestro vecindario viven pobres que solicitan protección y ayuda, acerquémonos a ellos: será el momento propicio para encontrar al Dios que buscamos”. De esa manera, estas personas “podrán ser maestros que nos ayuden a vivir la fe de manera más coherente”.

"Un familiar, un amigo o un desconocido"

Para explicar mejor esta iniciativa concreta, José Octavio Ruiz Arenas, secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, afirma que “lo importantes es que, en la medida de lo posible, desarrollemos esa conciencia específica de la necesidad de ayudar a una persona concreta”, que puede ser “un familiar, un amigo o un desconocido”.

El número dos del Pontificio Consejo indicó que el Papa quiso establecer esta cita “para que tomemos conciencia de que la pobreza es una realidad presente a la que no podemos dar la espalda”.

“La pobreza está en todo el mundo. Somos conscientes de que la principal fuente de la pobreza es la mala distribución de las riquezas, el egoísmo, el acaparamiento de los bienes materiales, el olvido de los demás”, agregó.

SOBRE EL MISMO TEMA  

VIERNES DE LA 32 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Sabiduría 13,1-9
Salmo 18: El cielo proclama la gloria de Dios
Lucas 17,26-37

Sabiduría 13,1-9

Eran naturalmente vanos todos los hombres que ignoraban a Dios y fueron incapaces de conocer al que es, partiendo de las cosas buenas que están a la vista, y no reconocieron al Artífice, fijándose en sus obras, sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire leve, a las órbitas astrales, al agua impetuosa, a las lumbreras celestes, regidoras del mundo. Si, fascinados por su hermosura, los creyeron dioses, sepan cuánto los aventaja su Dueño, pues los creó el autor de la belleza; y si los asombró su poder y actividad, calculen cuánto más poderoso es quien los hizo; pues, por la magnitud y belleza de las criaturas, se descubre por analogía el que les dio el ser. Con todo, a éstos poco se les puede echar en cara, pues tal vez andan extraviados, buscando a Dios y queriéndolo encontrar; en efecto, dan vueltas a sus obras, las exploran, y su apariencia los subyuga, porque es bello lo que ven. Pero ni siquiera éstos son perdonables, porque, si lograron saber tanto que fueron capaces de averiguar el principio del cosmos, ¿cómo no encontraron antes a su Dueño?

Salmo 18: El cielo proclama la gloria de Dios

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra.
R. El cielo proclama la gloria de Dios

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje.
R. El cielo proclama la gloria de Dios

Lucas 17,26-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían y se casaban, hasta el día que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos. Lo mismo sucedió en tiempos de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos. Así sucederá el día que se manifieste el Hijo del hombre. Aquel día, si uno está en la azotea y tiene sus cosas en casa, que no baje por ellas; si uno está en el campo, que no vuelva. Acordaos de la mujer de Lot. El que pretenda guardarse su vida la perderá; y el que la pierda la recobrará. Os digo esto: aquella noche estarán dos en una cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejaran." Ellos le preguntaron: "¿Dónde, Señor?" Él contestó: "Donde se reunen los buitres, allí está el cuerpo."

jueves, 16 de noviembre de 2017

JUEVES DE LA 32 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Sabiduría 7,22-8,1
Salmo 118: Tu palabra, Señor, es eterna
Lucas 17,20-25

Sabiduría 7,22-8,1

La sabiduría es un espíritu inteligente, santo, único, múltiple, sutil, móvil, penetrante, inmaculado, lúcido, invulnerable, bondadoso, agudo, incoercible, benéfico, amigo del hombre, firme, seguro, sereno, todopoderoso, todovigilante, que penetra todos los espíritus inteligentes, puros, sutilísimos. La sabiduría es más móvil que cualquier movimiento, y, en virtud de su pureza, lo atraviesa y lo penetra todo; porque es efluvio del poder divino, emanación purísima de la gloria del Omnipotente; por eso, nada inmundo se le pega. Es reflejo de la luz eterna, espejo nítido de la actividad de Dios e imagen de su bondad.Siendo una sola, todo lo puede; sin cambiar en nada, renueva el universo, y, entrando en las almas buenas de cada generación, va haciendo amigos de Dios y profetas; pues Dios ama sólo a quien convive con la sabiduría. Es más bella que el sol y que todas las constelaciones; comparada a la luz del día, sale ganando, pues a éste le releva la noche, mientras que a la sabiduría no le puede el mal. Alcanza con vigor de extremo a extremo y gobierna el universo con acierto.

Salmo 118: Tu palabra, Señor, es eterna

Tu palabra, Señor, es eterna,
más estable que el cielo.
R. Tu palabra, Señor, es eterna

Tu fidelidad de generación en generación,
igual que fundaste la tierra y permanece.
R. Tu palabra, Señor, es eterna

Por tu mandamiento subsisten hasta hoy,
porque todo está a tu servicio.
R. Tu palabra, Señor, es eterna

La explicación de tus palabras ilumina,
da inteligencia a los ignorantes.
R. Tu palabra, Señor, es eterna

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
enséñame tus leyes.
R. Tu palabra, Señor, es eterna

Que mi alma viva para alabarte,
que tus mandamientos me auxilien.
R. Tu palabra, Señor, es eterna

Lucas 17,20-25

En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios Jesús les contestó: "El reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros." Dijo a sus discípulos: "Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí, no os vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación."

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¿Es válida la Misa celebrada sin la asistencia del pueblo?

Sobre la Eucaristía, por el papa Francisco

15 de noviembre: SAN ALBERTO MAGNO, Obispo y Doctor de la Iglesia


SOBRE SAN ALBERTO MAGNO:
Biografía del santo
Vídeo de Diócesis TV  
por Celestino Hueso, SF  

15 de noviembre: San Alberto Magno, por Celestino Hueso, SF


Hoy celebramos a San Alberto el grande, que eso significa magno, es hijo y heredero del Conde de Bollstädt en Suavia. Estudia en Padua y se especializa en ciencias naturales, investigaciones de laboratorio y en la filosofía de Aristóteles que, dicho sea de paso, es un tostón.

Renuncia a su castillo y, por supuesto, al condado y se hace fraile dominico. Por su sabiduría será llamado “doctor universal” Entre sus alumnos se cuenta nada más y nada menos que Santo Tomás de Aquino, que será el maestro de maestros del cristianismo durante siglos.

Nombrado obispo de Ratisbona se dedicó ante todo a pacificar ciudades y naciones, a la caridad y a la plegaria.

Su nombre es de los que caen bien a padres, madres, abuelas, abuelos y hasta al repartidor del butano, por eso abundan tanto los Albertos. Felicidades a todos ellos.

San Agustín nos recuerda que tal día como hoy sufrieron el martirio en Hipona los santos Fidenciano, Valeriana y Victoria. Si queréis un nombre raro, que suena a servicio militar, también es San Macuto, obispo de Alet. 

MIÉRCOLES DE LA 32 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Sabiduría 6,1-11
Salmo 81: Levántate, oh Dios, y juzga la tierra
Lucas 17,11-19

Sabiduría 6,1-11

Escuchad, reyes, y entended; aprendedlo, gobernantes del orbe hasta sus confines; prestad atención, los que domináis los pueblos y alardeáis de multitud de súbditos; el poder os viene del Señor, y el mando, del Altísimo: él indagará vuestras obras y explorará vuestras intenciones; siendo ministros de su reino, no gobernasteis rectamente, ni guardasteis la ley, ni procedisteis según la voluntad de Dios. Repentino y estremecedor vendrá sobre vosotros, porque a los encumbrados se les juzga implacablemente. A los más humildes se les compadece y perdona, pero los fuertes sufrirán una fuerte pena; el Dueño de todos no se arredra, no le impone la grandeza: él creó al pobre y al rico y se preocupa por igual de todos, pero a los poderosos les aguarda un control riguroso. Os lo digo a vosotros, soberanos, a ver si aprendéis a ser sabios y no pecáis; los que observan santamente su santa voluntad serán declarados santos; los que se la aprendan encontrarán quien los defienda. Ansiad, pues, mis palabras; anheladlas, y recibiréis instrucción.

Salmo 81: Levántate, oh Dios, y juzga la tierra

"Proteged al desvalido y al huérfano,
haced justicia al humilde y al necesitado,
defended al pobre y al indigente,
sacándolos de las manos del culpable."
R. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra

Yo declaro: "Aunque seáis dioses,
e hijos del Altísimo todos,
moriréis como cualquier hombre,
caeréis, príncipes, como uno de tantos."
R. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra

Lucas 17,11-19

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: "Jesús, maestro, ten compasión de nosotros." Al verlos, les dijo: "Id a presentaros a los sacerdotes." Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo: "¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?" Y le dijo: "Levántate, vete; tu fe te ha salvado."

Lucas 17:11-19, "Vayan a presentarse a los sacerdotes", por Julio González, S.F.

Lucas 17:11-19

Un día, siguiendo su viaje a Jerusalén, Jesús pasaba por Samaria y Galilea. Cuando estaba por entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres enfermos de lepra. Como se habían quedado a cierta distancia,gritaron:
— ¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!
Al verlos, les dijo:
Vayan a presentarse a los sacerdotes.
Resultó que, mientras iban de camino, quedaron limpios.
Uno de ellos, al verse ya sano, regresó alabando a Dios a grandes voces. Cayó rostro en tierra a los pies de Jesús y le dio las gracias, no obstante que era samaritano.
— ¿Acaso no quedaron limpios los diez? —preguntó Jesús—. ¿Dónde están los otros nueve? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero? Levántate y vete —le dijo al hombre—; tu fe te ha sanado.
(Lucas 17:11-19: Miercoles de la Semana 32 del Tiempo Ordinario)

Comentario de Julio González, S.F.
"Vayan a presentarse a los sacerdotes"

Un día, después de la misa, una catequista me preguntó preocupada: "¿Por qué Jesús les dijo que fueran a presentarse a los sacerdotes? ¿Es que él no lo era?" Entonces me di cuenta de que había pasado por alto una cuestión importante.

Muchos cristianos piensan que Jesús era un sacerdote, pero para las gentes de Nazaret, Cafarnaúm, Betsaida, Betania, Jerusalén..., Jesús de Nazaret no fue un sacerdote. Para ser sacerdote tenía que haber nacido en una familia sacerdotal y sabemos que José de Nazaret no era sacerdote como lo era, por ejemplo, Zacarías, el padre de Juan Bautista.

No, Jesús de Nazaret no era sacerdote y, sin embargo, la Iglesia lo ha reconocido no sólo sacerdote sino Sumo y Eterno Sacerdote. Con ello, los cristianos desafiaban la manera de entender el sacerdocio tradicional del pueblo de Israel. El sacerdocio de Jesús era una novedad que hubiera escandalizado a los sacerdotes de su tiempo.

Saber que Jesús de Nazaret no pertenecía a la clase sacerdotal pero que su vida fue la de un verdadero sacerdote debe ayudarnos a descubrir nuestro propio sacerdocio.

Todos los bautizados participamos del sacerdocio de Jesús. Erróneamente, algunos piensan que los únicos sacerdotes de la Iglesia son los sacerdotes ordenados; de este modo, tenemos una iglesia de sacerdotes y laicos. Esta manera de pensar pone en evidencia una comprensión del sacerdocio que no se fundamenta en el sacerdocio de Jesús. Si hacemos una Iglesia de clérigos y laicos, entonces, no podemos decir que Jesús era clérigo porque no lo fue; Jesús fue un laico.

Todos los bautizados participamos del único sacerdocio de Jesús de Nazaret; ahora bien, hay diferentes maneras de vivir nuestro sacerdocio. Permitidme esta extrapolación: los hombres tradicionalmente han vivido su masculinidad de dos maneras diferentes: como casados o como célibes. Nadie niega que ambos grupos, casados y célibes, son hombres, sin embargo, la manera como vivimos esta condición es diferente; de igual manera ocurre con los bautizados: por el bautismo que hemos recibido todos participamos del sacerdocio de Cristo pero unos viven su sacerdocio desde su condición de casados, otros desde su condición de ordenados y otros desde su opción de célibes sin estar ordenados.

Decir que Jesús es Sacerdote sin explicar que para sus contemporáneos no lo fue puede llevar a algunos a creer que perteneció a una institución sacerdotal de la que, en realidad, nunca formó parte.

Lucas 17,11-19: Sanación de los diez leprosos

Lucas 17,11-19
Domingo de la 28 Semana del Tiempo Ordinario C
Miércoles de la 32 Semana del Tiempo Ordinario I y II

En aquel tiempo, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: "Jesús, maestro, ten compasión de nosotros". Al verlos, les dijo: "Id a presentaros a los sacerdotes". Y mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos, y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Este era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo: "¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?" Y le dijo: "Levántate, vete; tu fe te ha salvado".

SOBRE EL MISMO TEMA:
Sanación y conversión
Vayan a presentarse a los sacerdotes
por M. Dolors Gaja, M.N.,

martes, 14 de noviembre de 2017

MARTES DE LA 32 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Sabiduría 2,23-3,9
Salmo 33: Bendigo al Señor en todo momento
Lucas 17,7-10

Sabiduría 2,23-3,9

Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen de su propio ser; pero la muerte entró en el mundo por la envidia del diablo, y los de su partido pasarán por ella.En cambio, la vida de los justos está en manos de Dios, y no los tocará el tormento. La gente insensata pensaba que morían, consideraba su tránsito como una desgracia, y su partida de entre nosotros como una destrucción; pero ellos están en paz. La gente pensaba que cumplían una pena, pero ellos esperaban de lleno la inmortalidad; sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes favores, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí; los probó como oro en crisol, los recibió como sacrificio de holocausto; a la hora de la cuenta resplandecerán como chispas que prenden por un cañaveral; gobernarán naciones, someterán pueblos, y el Señor reinará sobre ellos eternamente. Los que confían en él comprenderán la verdad, los fieles a su amor seguirán a su lado; porque quiere a sus devotos, se apiada de ellos y mira por sus elegidos.

Salmo 33: Bendigo al Señor en todo momento

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren.
R. Bendigo al Señor en todo momento

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malechores,
para borrar de la tierra su memoria.
R. Bendigo al Señor en todo momento

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
R. Bendigo al Señor en todo momento

Lucas 17,7-10

En aquel tiempo, dijo el Señor: "Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.""

Lucas 17,5-10: Sobre la fe. Parábola del siervo humilde

Lucas 17,5-10  
Domingo de la 27 Semana del Tiempo Ordinario, Año C  
Martes de la 32 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II (17,7-10)

17:5 Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe".
17:6 Él respondió: "Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", ella les obedecería.
17:7 Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: "Ven pronto y siéntate a la mesa"?
17:8 ¿No le dirá más bien: "Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después"?
17:9 ¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó?
17:10 Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: "Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber"".

SOBRE EL MISMO TEMA:
Claves de lectura   
Mantente leal y no busques el poder
Fe y servicio 
Por amor hacemos lo que es bueno
Los discípulos piden un aumento de fe   

lunes, 13 de noviembre de 2017

Lucas 17:1-6: Tropezar es inevitable, por Julio González, SF

Lucas 17,1-6

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: "Lo siento", lo perdonarás.» Los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.» El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería.»

Comentario de Julio González, SF:
"Tropezar es inevitable"

Los tropiezos, las caídas, las debilidades, la tentación, son inevitables, pero "¡ay del que los provoca!" Con una profunda sensibilidad espiritual y social, el Señor da pie a que distingamos entre el escándalo y el que lo provoca ("Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca!") Este detalle es importante porque muchos decimos que no hacemos nada malo y, sin embargo, alguien podría decirnos que nuestro estilo de vida no tiene en cuenta a millones de personas que quisieran vivir en "la normalidad" que vivimos nosotros; lo cual, también es motivo de escándalo.

Por otra parte, algunas veces esperamos a que sean los otros los que se equivoquen. El fracaso de los demás nos produce cierto alivio porque de esta manera podemos justificar nuestro silencio y pasividad. El silencio y la pasividad también tienen su lado oscuro.

La envidia, el orgullo, los complejos, están en el corazón de todas las personas. Estos sentimientos nos han de ayudar a reconocer nuestras infidelidades: nuestra incapacidad para amar y para dejarnos amar. Sin embargo, místicos y santos no sienten el pecado como algo absolutamente negativo sino como una oportunidad para conocerse mejor: "Béndito sea mi pecado, mis debilidades y caídas, si me ayudan a ver que no soy tan bueno como me creía".

Jesús presenta el pecado a sus discípulos como una ocasión para el arrepentimiento y el perdón, no para que nos condenemos unos a otros. Esto es debido a que sin pecar y sin arrepentirnos no podemos llegar a ser la persona, la familia, la comunidad y la Iglesia, que estamos llamados a ser; por eso, los discípulos de Jesús no deberíamos escandalizarnos del pecador sino del modo como reaccionamos ante el pecado, el nuestro y el de los demás.

LUNES DE LA 32 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año impar

Sabiduría 1,1-7
Salmo 138: Guíame, Señor, por el camino eterno
Lucas 17, 1-6

Sabiduría 1,1-7

Amad la justicia, los que regís la tierra, pensad correctamente del Señor y buscadlo con corazón entero. Lo encuentran los que no exigen pruebas, y se revela a los que no desconfían. Los razonamientos retorcidos alejan de Dios, y su poder, sometido a prueba, pone en evidencia a los necios. La sabiduría no entra en alma de mala ley ni habita en cuerpo deudor del pecado. El espíritu educador y santo rehúye la estratagema, levanta el campo ante los razonamientos sin sentido y se rinde ante el asalto de la injusticia. La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres que no deja impune al deslenguado; Dios penetra sus entrañas, vigila puntualmente su corazón y escucha lo que dice su lengua. Porque el espíritu del Señor llena la tierra y, como da consistencia al universo, no ignora ningún sonido.

Salmo 138: Guíame, Señor, por el camino eterno

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso.
R. Guíame, Señor, por el camino eterno

Todas mis sendas te son familiares.
No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.
R. Guíame, Señor, por el camino eterno

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo,
allí te encuentro.
R. Guíame, Señor, por el camino eterno

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.
R. Guíame, Señor, por el camino eterno

Lucas 17,1-6

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día y siete veces vuelve a decirte: "Lo siento", lo perdonarás. "Los apóstoles le pidieron al Señor: "Auméntanos la fe." El Señor contestó: "Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería."

domingo, 12 de noviembre de 2017

DOMINGO 32 DEL TIEMPO ORDINARIO, Año A

Lecturas de la Misa
Comentarios:
   Francisco González, SF  

DOMINGO DE LA 32 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año A (Lecturas)

Sabiduría 6,12-16
Salmo 62,2.3-4.5-6.7-8:
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío
1 Tesalonicenses 4,13-17
Mateo 25,1-13

Sabiduría 6,12-16

La sabiduría es radiante e inmarcesible, la ven fácilmente los que la aman, y la encuentran los que la buscan; ella misma se da a conocer a los que la desean. Quien madruga por ella no se cansa: la encuentra sentada a la puerta. Meditar en ella es prudencia consumada, el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones; ella misma va de un lado a otro buscando a los que la merecen; los aborda benigna por los caminos y les sale al paso en cada pensamiento.

Salmo 62,2.3-4.5-6.7-8:
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansía de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas
canto con júbilo.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

1 Tesalonicenses 4,13-17

No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza. Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él. Esto es lo que os decimos como palabra del Señor: Nosotros, los que vivimos y quedamos para cuando venga el Señor, no aventajaremos a los difuntos. Pues él mismo, el Señor, cuando se dé la orden, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.

Mateo 25,1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas." Pero las sensatas contestaron: "Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis." Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: "Señor, señor, ábrenos." Pero él respondió: "Os lo aseguro: no os conozco." Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

SOBRE EL DOMINGO 32

sábado, 11 de noviembre de 2017

Cuatro sacerdotes que escogieron el martirio antes que revelar el secreto de confesión

El padre Ubald, con el don de sanación, cura cuerpos y almas: «El secreto de la paz es el perdón»

SABADO DE LA 31 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Romanos 16,3-9.16.22-27
Salmo 144: Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey
Lucas 16,9-15

Romanos 16,3-9.16.22-27

Hermanos: Saludos a Prisca y Aquila, colaboradores míos en la obra de Cristo Jesús; por salvar mi vida expusieron su cabeza, y no soy yo sólo quien les está agradecido, también todas las Iglesias de los gentiles. Saludad a la Iglesia que se reúne en su casa. Saludos a mi querido Epéneto, el primer convertido de Cristo en Asia. Saludos a María, que ha trabajado mucho por vosotros. Saludos a Andrónico y Junia, mis paisanos y compañeros de prisión, ilustres entre los apóstoles, que llegaron a Cristo antes que yo. Saludos a Ampliato, mi amigo en el Señor. Saludos a Urbano, colaborador mío en la obra de Cristo, y a mi querido Estaquis. Saludaos unos a otros con el beso ritual. Todas las Iglesias de Cristo os saludan. Yo, Tercio, que escribo la carta, os mando un saludo en el Señor. Os saluda Gayo, que me hospeda, y toda esta Iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y nuestro hermano Cuarto.Al que puede fortaleceros según el Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús, revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en los escritos proféticos, dado a conocer por decreto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe, al Dios, único sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 144: Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

Que todas las criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

Lucas 16,9-15

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: "Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero."Oyeron esto unos fariseos, amigos del dinero, y se burlaban de él. Jesús les dijo: "Vosotros presumís de observantes delante de la gente, pero Dios os conoce por dentro. La arrogancia con los hombres Dios la detesta."

11 de noviembre: San Martín de Tours


SOBRE SAN MARTÍN DE TOURS:
   Basílica de San Martín y tumba del santo
   por Celestino Hueso, SF
Arte:
   Anthony van Dyck
   El Greco
   Jean Fouquet
   Louis-Anselme Longa
   Renuncia a ser soldado, Simone Martini  

viernes, 10 de noviembre de 2017

VIERNES DE LA 31 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Romanos 15,14-21
Salmo 97: El Señor revela a las naciones su victoria
Lucas 16,1-8

Romanos 15,14-21

Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente estoy convencido de que rebosáis de buena voluntad y de que os sobra saber para aconsejaros unos a otros. A pesar de eso, para traeros a la memoria lo que ya sabéis, os he escrito, a veces propasándome un poco. Me da pie el don recibido de Dios, que me hace ministro de Cristo Jesús para con los gentiles: mi acción sacra consiste en anunciar el Evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles, consagrada por el Espíritu Santo, agrade a Dios.En Cristo Jesús estoy orgulloso de mi trabajo por Dios. Sería presunción hablar de algo que no fuera lo que Cristo hace por mi medio para que los gentiles respondan a la fe, con mis palabras y acciones, con la fuerza de señales y prodigios, con la fuerza del Espíritu de Dios. Tanto, que en todas direcciones, a partir de Jerusalén y llegando hasta la Iliria, lo he dejado todo lleno del Evangelio de Cristo. Eso sí, para mí es cuestión de amor propio no anunciar el Evangelio más que donde no se ha pronunciado aún el nombre de Cristo; en vez de construir sobre cimiento ajeno, hago lo que dice la Escritura: "Los que no tenían noticia lo verán, los que no habían oído hablar comprenderán."

Salmo 97: El Señor revela a las naciones su victoria

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.
R. El Señor revela a las naciones su victoria

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel.
R. El Señor revela a las naciones su victoria

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclamad al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad.
R. El Señor revela a las naciones su victoria

Lucas 16,1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido."El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa." Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?" Éste respondió: "Cien barriles de aceite." Él le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta." Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" Él contestó: "Cien fanegas de trigo." Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta." Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz."

10 de noviembre: San León Magno, Papa y Doctor de la Iglesia


SOBRE SAN LEÓN MAGNO:
por Celestino Hueso, SF
Vídeo Diócesis TV  

jueves, 9 de noviembre de 2017

9 de noviembre: Dedicación de la basílica de Letrán


SOBRE LA BASÍLICA DE LETRÁN:
Lecturas del día  
Basílica de Letrán
Vídeo Diócesis TV
por Celestino Hueso, SF  

9 de Noviembre: Dedicación de la Basílica de Letrán, por Celestino Hueso, SF


Hay quien dice que la Iglesia es el lugar donde dan misa. Frío... frío. Otros piensan que la Iglesia es el Papa, los obispos, los curas y las monjas. Cero patatero. La Iglesia la formamos todos los bautizados unidos a Cristo. Y, entonces ¿por qué llamamos iglesia al edificio donde nos reunimos los cristianos para celebrar nuestra fe? Porque nos representa a nosotros. Cada piedra utilizada en su construcción, cada granito de arena, cada mota de cemento, representa a un creyente. Por eso la iglesia es la casa familiar de todos… y nos reunimos allí para una fiesta en familia… pero el verdadero edificio somos los que participamos de la fiesta, por eso si alguien no viene la fiesta no está completa ni la Iglesia tampoco.

La catedral es la sede de un obispo y representa a todos los fieles de esa diócesis. La de Barcelona representa a todos los barceloneses bautizados. La de Bogotá a todos los colombianos, porque es primada como la de Toledo. La de Buenos Aires a todos los argentinos. Y la de San Juan de Letrán de Roma representa a todos los católicos porque es la catedral del Papa.

Hoy, precisamente, celebramos la dedicación de ésta Basílica romana, que es tanto como decir que celebramos a todos los bautizados unidos a Jesucristo, es decir a la Iglesia que camina unida hacia su casa del cielo.

¡Ah, por cierto! Hoy también es Nuestra Señora de la Almudena! La Virgen vestida de Reina Mora, patrona de Madrid, cuya catedral lleva su nombre.

Y a los santos obispos Ursino y Agripino, el uno francés y el otro italiano; y a las santas monjas Eustolia y Sopatra.

Felicidades a todos ellos y a la Iglesia. Buenos días.

Juan 2:13-22: Expulsión de los vendedores del templo

Juan 2:13-22
Dedicación de la basílica de Letrán (9 de noviembre)   

Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.» Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará. Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «Qué señal nos muestras para obrar así?» Jesús les respondió: «Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.» Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?» Pero él hablaba del Santuario de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Claves de lectura
El verdadero templo
Jesús expulsa a los vendedores del templo  

9 de noviembre: DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN (Lecturas)

EzequieL 47:1-2,8-9,12
Salmo 46: El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada
1 Corintios 3:9-11,16-17
Juan 2:13-22

EzequieL 47:1-2,8-9,12

Me llevó a la entrada de la Casa, y he aquí que debajo del umnbral de la Casa salía agua, en dirección a oriente, porque la fachada de la Casa miraba hacia oriente. El agua bajaba de debajo del lado derecho de la Casa, al sur del altar. Luego me hizo salir por el pórtico septentrional y dar la vuelta por el exterior, hasta el pórtico exterior que miraba hacia oriente, y he aquí que el agua fluía del lado derecho. Me dijo: «Esta agua sale hacia la región oriental, baja a la Arabá, desemboca en el mar, en el agua hedionda, y el agua queda saneada. Por dondequiera que pase el torrente, todo ser viviente que en él se mueva vivirá. Los peces serán muy abundantes, porque allí donde penetra esta agua lo sanea todo, y la vida prospera en todas partes adonde llega el torrente. A orillas del torrente, a una y otra margen, crecerán toda clase de árboles frutales cuyo follaje no se marchitará y cuyos frutos no se agotarán: producirán todos los meses frutos nuevos, porque esta agua viene del santuario. Sus frutos servirán de alimento, y sus hojas de medicina.»

Salmo 46:2-3,5-6,8-9
El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada

Dios es para nosotros refugio y fortaleza,
un socorro en la angustia siempre a punto.
Por eso no tememos si se altera la tierra,
si los montes se conmueven en el fondo de los mares,
R. El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada

¡Un río! Sus brazos recrean la ciudad de Dios,
santificando las moradas del Altísimo.
Dios está en medio de ella, no será conmovida,
Dios la socorre al llegar la mañana.
R. El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada

¡Con nosotros Yahveh Sebaot,
baluarte para nosotros, el Dios de Jacob!
Venid a contemplar los prodigios de Yahveh,
el que llena la tierra de estupores.
R. El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada

1 Corintios 3:9-11,16-17

Hermanos: ustedes son la casa que Dios edifica. Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como buen arquitecto, puse el cimiento, y otro construye encima. ¡Mire cada cual cómo construye! Pues nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, Jesucristo. ¿No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el santuario de Dios, Dios le destruirá a él; porque el santuario de Dios es sagrado, y vosotros sois ese santuario.

Juan 2:13-22

Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.» Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará. Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «Qué señal nos muestras para obrar así?» Jesús les respondió: «Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.» Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?» Pero él hablaba del Santuario de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

MIERCOLES DE LA 31 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Romanos 13,8-10
Salmo 111: Dichoso el que se apiada y presta
Lucas 14,25-33

Romanos 13,8-10

Hermanos: A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el "no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás" y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

Salmo 111: Dichoso el que se apiada y presta

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.
R. Dichoso el que se apiada y presta

En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.
Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
R. Dichoso el que se apiada y presta

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.
R. Dichoso el que se apiada y presta

Lucas 14,25-33

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: "Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío.Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar." ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío."

Lucas 14,25-33: Sobre el discípulo de Jesús

Lucas 14,25-33
Miércoles de la 31 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II,
Domingo de la 23 Semana del Tiempo Ordinario. Año C,

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: "Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar". ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

SOBRE EL MISMO TEMA:
por Evaristo Villar,
por M. Dolors Gaja, MN,
por Julio González, SF,

martes, 7 de noviembre de 2017

MARTES DE LA 31 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Romanos 12,5-16a
Salmo 130: Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
Lucas 14,15-24

Romanos 12,5-16a

Hermanos: Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros. Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la profecía, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con generosidad; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado. Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno. Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo. En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes. Servid constantemente al Señor. Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración. Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.

Salmo 130: Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad.
R. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor

Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre.
R. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor

Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre.
R. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor

Lucas 14,15-24

En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: "¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!" Jesús le contestó: "Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: "Venid, que ya está preparado." Pero ellos se excusaron uno tras otro. El primero dijo: "He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor." Otro dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor." Otro dijo: "Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir." El criado volvió a contárselo al amo. Entonces el dueño de la casa, indignado, le dijo al criado: "Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos." El criado dijo: "Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio." Entoces el amo le dijo: "Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa." Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete."

lunes, 6 de noviembre de 2017

LUNES DE LA 31 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año impar (Lecturas)

Romanos 11,29-36
Salmo 68: Que me escuche, Señor, tu gran bondad
Lucas 14,12-14

Romanos 11,29-36

Hermanos: Los dones y la llamada de Dios son irrevocables. Vosotros, en otro tiempo, erais rebeldes a Dios; pero ahora, al rebelarse ellos, habéis obtenido misericordia. Así también ellos, que ahora son rebeldes, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia. Pues Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos.¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Salmo 68: Que me escuche, Señor, tu gran bondad

Yo soy un pobre malherido
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias.
R. Que me escuche, Señor, tu gran bondad

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor,
y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos.
R. Que me escuche, Señor, tu gran bondad

El Señor salvará a Sión,
reconstruirá las ciudades de Judá,
y las habitarán en posesión.
La estirpe de sus siervos la heredará,
los que aman su nombre vivirán en ella.
R. Que me escuche, Señor, tu gran bondad

Lucas 14,12-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a uno de los principales fariseos que lo había invitado: "Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos."

domingo, 5 de noviembre de 2017

30 de noviembre: SAN ANDRÉS, Apóstol


Lecturas de la Misa
Vídeo de Diócesis TV  

21 de noviembre: PRESENTACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA


Lecturas de la Misa

17 de noviembre: SANTA ISABEL DE HUNGRÍA


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16 de noviembre: SANTA GERTRUDIS


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13 de noviembre: SAN LEANDRO


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Parroquias para ser santos

http://josemanyanet.wixsite.com/parroquia/single-post/2017/11/05/Parroquias-para-ser-santos
Parroquias para ser santos

Mateo 23,1-12: Hipocresía de los escribas y fariseos

Mateo 23,1-12
Martes de la 2 Semana de Cuaresma
Sábado de la 20 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II
Domingo de la 31 Semana del Tiempo Ordinario, A

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: "En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."

SOBRE EL MISMO TEMA:
por la Orden Carmelitana
Si la autoridad de ejerce mal...
¿Por qué llamamos "padre" al sacerdote?
Juan 10,22-30 y Mt 23,8

"Si la autoridad se ejerce mal, se vuelve opresiva y crea un clima de desconfianza y hostilidad", por el Papa Francisco

Modestia frente a apariencia, hermandad frente a sentido de superioridad, autoridad contra autoritarismo. Estas fueron las claves de las palabras del Papa Francisco en el Angelus de este mediodía, en el que criticó con dureza a "las autoridades que exigen a los demás que hagan cosas justas, que ellos no practican en primera persona". Esas autoridades, "civiles o eclesiásticas", que "llevan una doble vida".

"El Evangelio de hoy está ambientado en los últimos días de la vida de Jesús, en Jerusalén", comenzó el Papa. "Días de expectativas, pero también de tensión". Momentos en los que Jesús se dirige a los escribas y a los fariseos, a los que "critica con dureza"; y también horas en las que "deja importantes consejos para los cristianos de todo tiempo. También para hoy".

Así, Jesús denunciaba cómo a escribas y fariseos "les gusta ocupar los primeros puestos en las comidas y los primeros asientos en las sinagogas; que los salude la gente por la calle y los llamen maestros". Frente a esta actitud, el Papa recordó que "los discípulos de Jesús no debemos buscar títulos de honor, de autoridad o supremacía, sino que entre nosotros debe haber una actitud de hermanos".

"Si hemos recibido cualidades de nuestro Padre Celestial, debemos ponerlas al servicio de los hermanos, -y no aprovecharlas para nuestra satisfacción personal", añadió Francisco, quien insistió en la necesidad de evitar "el mal ejercicio de la autoridad", que "crea un clima de desconfianza y hostilidad"

Por contra, "la autoridad debería tomar precisamente su fuerza del buen ejemplo, que sirva para ayudar a los demás a practicar lo que es justo y debido, y sostener en las pruebas a quienes se encuentran en el camino del bien".

"No debemos considerarnos superiores a los demás; la modestia es esencial para una existencia que quiere estar conforme a las enseñanzas de Jesús, que es manso y humilde de corazón", concluyó Francisco.

Palabras del Francisco antes del Angelus:

Queridos hermanos y hermanas: ¡buenos días!

El Evangelio de hoy (Mt 23,1-12) está ambientado en los últimos días de la vida de Jesús en Jerusalén; días cargados de expectativas y tensiones. Por un lado, Jesús dirige severas críticas a los escribas y los fariseos, y por el otro, realiza importantes entregas a los cristianos de todos los tiempos, por lo tanto también a nosotros.

Él le dice a la multitud: «En la cátedra de Moisés, se han sentado los escribas y los fariseos» Ustedes hagan y cumplan lo que ellos digan». Esto para hacer entender que ellos tienen la autoridad para enseñar lo que es conforme a la ley de Dios. Sin embargo, inmediatamente después, Jesús añade: «pero no los imiten; porque dicen y no hacen. (v 2-3). Un defecto frecuente en quienes tienen una autoridad, es exigir de los demás cosas, inclusive justas, pero que ellos no practican en primera persona.

Jesús dice: «Atan fardos pesados, difíciles de llevar, y se los cargan en la espalda a la gente, mientras ellos se niegan a moverlos con el dedo» (v 4). Esta actitud es un mal ejercicio de la autoridad, que en cambio debería tomar su principal fuerza precisamente del buen ejemplo, para ayudar a otros a practicar lo que es justo y debido, sosteniéndolos en las pruebas que se encuentran en el camino del bien. La autoridad es una ayuda, pero si se ejerce mal, se vuelve opresiva, no permite que la gente crezca y crea un clima de desconfianza y hostilidad.

Jesús denuncia abiertamente algunos comportamientos negativos de los escribas y fariseos: «Les gusta ocupar los primeros puestos en las comidas y los primeros asientos en las sinagogas; que los salude la gente por la calle y los llamen maestros » (vv 6-7). Esta es una tentación que corresponde a la soberbia humana y que no siempre es fácil de vencer.

Luego, Jesús realiza las entregas a sus discípulos: «Ustedes no se hagan llamar maestros, porque uno solo es su maestro, mientras que todos ustedes son hermanos [...] Ni se llamen jefes, porque solo tienen un jefe que es el Mesías. El mayor de ustedes que se haga servidor de los demás» (vv 8-11).
Nosotros, los discípulos de Jesús no debemos buscar títulos de honor, de autoridad o supremacía, porque debe haber una actitud fraternal entre nosotros. Todos somos hermanos y no debemos dominar a los demás de ninguna manera.

Si hemos recibido cualidades de nuestro Padre Celestial, debemos ponerlas al servicio de los hermanos, y no aprovecharlas para nuestra satisfacción personal. No debemos considerarnos superiores a los demás; la modestia es esencial para una existencia que quiere estar conforme a las enseñanzas de Jesús, que es manso y humilde de corazón.

La Virgen María, «humilde y alta más que otras criatura» (Dante, Paradiso, XXXIII, 2), nos ayude con su intercesión maternal, a rehuir del orgullo y la vanidad, y a ser dóciles al amor que viene de Dios, para el servicio de nuestros hermanos y para su alegría, que también será la nuestra.

sábado, 4 de noviembre de 2017

¿Por qué le decimos “padre” al sacerdote si supuestamente la Biblia lo prohíbe? por Steven Neira

Referirse al sacerdote como “padre” ha sido una práctica de la Iglesia desde los primeros siglos del Cristianismo. San Pablo se refiere a sí mismo como un “padre” para los Corintios:

“No os escribo esto para avergonzaros, sino para haceros recapacitar, porque os quiero como a hijos; porque tendréis mil tutores en Cristo, pero padres no tenéis muchos; por medio del Evangelio soy yo quien os ha engendrado para Cristo Jesús” (1 Cor 4,15)

EL CONTEXTO

“Pero vosotros no os hagáis llamar rabbi, porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Ni llaméis padre a nadie sobre la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el que está en los cielos” (Mt 23,8-9).

Cuando Jesús pide no llamar “padre” a nadie está criticando el uso del ejercicio de la autoridad por los escribas y fariseos. Jesucristo recuerda a quienes tienen un puesto de autoridad que su liderazgo no es para dominar a sus semejantes sino para prestarles un servicio. El servicio es el corazón del sacerdocio.

Jesucristo no critica el título en sí mismo sino a quienes buscan estos títulos como una forma de ponerse por encima de los demás. La Iglesia está muy de acuerdo con esta crítica.

EL PRETEXTO

La Iglesia está muy al tanto de las palabras de Jesús y aun así los sacerdotes católicos han sido llamados “padres” desde los primeros siglos. ¿Cuál es el problema? ¿La Iglesia está haciendo la vista gorda?

En el mismo episodio Jesús nos pide no llamar a nadie “maestro” pero por alguna razón a nadie parece molestarle que llamemos “maestro” a quienes enseñan en la escuela. Si tomamos la cita al pie de la letra, ¿cómo llamaremos a nuestros padres? ¿progenitores? Cristo no pide un simple cambio de “padre” y “maestro” por “progenitor” e “instructor”. Debemos tener una visión más profunda de lo que el Señor quiso decir. Creo que ha quedado bastante claro: el verdadero sentido de la autoridad.

ENTONCES…

Cuando llamamos a un sacerdote “padre”, reconocemos que a través de la autoridad dada por Cristo comparten la misión de guiar y sostener la vida espiritual de los fieles. No toman el puesto de Dios; su trabajo es guiarnos y apoyar nuestra madurez espiritual como hijos de Dios, pues al final, tanto ellos como nosotros oramos juntos diciento: “Padre nuestro que estás en el Cielo…”

DOMINGO DE LA 31 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año A

Malaquías 1,14–2,2b.8-10
Salmo 130,1.2.3:

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor
1Tesalonicenses 29,7b-9.13
Mateo 23,1-12


Malaquías 1,14–2,2b.8-10

«Yo soy el Gran Rey, y mi nombre es respetado en las naciones –dice el Señor de los ejércitos–. Y ahora os toca a vosotros, sacerdotes. Si no obedecéis y no os proponéis dar gloria a mi nombre –dice el Señor de los ejércitos–, os enviaré mi maldición. Os apartasteis del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley, habéis invalidado mi alianza con Leví –dice el Señor de los ejércitos–. Pues yo os haré despreciables y viles ante el pueblo, por no haber guardado mis caminos, y porque os fijáis en las personas al aplicar la ley. ¿No tenemos todos un solo padre? ¿No nos creó el mismo Señor? ¿Por qué, pues, el hombre despoja a su prójimo, profanando la alianza de nuestros padres?»

Salmo 130,1.2.3:
Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad.
R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor

Sino que acallo
y modero mis deseos,
como un niño
en brazos de su madre.
R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor

Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre.
R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor

1 Tesalonicenses 29,7b-9.13

Os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor. Recordad si no, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios. Ésa es la razón por la que no cesamos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes.

Mateo 23,1-12

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

SÁBADO DE LA 30 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Romanos 11,1-2a.11-12.25-29
Salmo 93: El Señor no rechaza a su pueblo
Lucas 14,1.7-11

Romanos 11,1-2a.11-12.25-29

¿Habrá Dios desechado a su pueblo? De ningún modo. También yo soy israelita, descendiente de Abrahán, de la tribu de Benjamín. Dios no ha desechado al pueblo que él eligió. Pregunto ahora: ¿Han caído para no levantarse? Por supuesto que no. Por haber caído ellos, la salvación ha pasado a los gentiles, para dar envidia a Israel. Por otra parte, si su caída es riqueza para el mundo, es decir, si su devaluación es la riqueza de los gentiles, ¿qué será cuando alcancen su pleno valor? Hay aquí una profunda verdad, hermanos, y, para evitar pretensiones entre vosotros, no quiero que la ignoréis: el endurecimiento de una parte de Israel durará hasta que entren todos los pueblos; entonces todo Israel se salvará, según el texto de la Escritura: «Llegará de Sión el Libertador, para alejar los crímenes de Jacob; así será la alianza que haré con ellos cuando perdone sus pecados.» Considerando el Evangelio, son enemigos, y ha sido para vuestro bien; pero considerando la elección, Dios los ama en atención a los patriarcas, pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables.

Salmo 93,12-13a.14-15.17-18
R. El Señor no rechaza a su pueblo

Dichoso el hombre a quien tú educas,
al que enseñas tu ley,
dándole descanso tras los años duros.
R. El Señor no rechaza a su pueblo

Porque el Señor no rechaza a su pueblo,
ni abandona su heredad:
el justo obtendrá su derecho,
y un porvenir los rectos de corazón.
R. El Señor no rechaza a su pueblo

Si el Señor no me hubiera auxiliado,
ya estaría yo habitando en el silencio.
Cuando me parece que voy a tropezar,
tu misericordia, Señor, me sostiene.
R. El Señor no rechaza a su pueblo

Lucas 14,1.7-11

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: «Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: "Cédele el puesto a éste." Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»